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Un Recorrido Turisfilosófico por la película: La Maldición de la Casa Winchester

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Autora: Investigación, dirección, producción y edición de Sonia Uberetagoyena Loredo

Un Recorrido Turisfilosófico por la película: La Maldición de la Casa Winchester

“El miedo, angustia, ansiedad, temor, terror, pánico, espanto, horror, son palabras que se refieren a vivencias desencadenadas por la percepción de un peligro cierto o impreciso, actual o probable en el futuro, que proviene del mundo interno del sujeto o de su mundo circundante” [Elizabeth Lira].

Terror

 

La película, “La Maldición de la casa de los Winchester”, clasificada como película de terror, es en realidad, una reseña histórica de las creencias de Sarah Lockwood Pardee, llevada a la pantalla grande.

Mansión Winchester

Lo fascinante de la vida real de Sarah Lockwood Pardee y de su mente, reconstruida por el dolor, es que está llena de simbolismos, sean antropológicos, mitológicos, religiosos, esotéricos, emblemáticos, psicoanalíticos, aunque coincidentes en significados, no deja de ofrecer peligros a la interpretación, como señalaba el barcelonés músico dodecafónico, teórico del simbolismo y del surrealismo, crítico de arte,… Juan Eduardo Cirlot… tantos como los que padecía… la viuda Winchester.

Diccionario de símbolos

Sarah, casada con William Wirt Winchester, hijo del principal accionista de New Haven Arms Company, Oliver Winchester, empresa reorganizada por éste, como repetidoras Winchester Arms Company, tuvo una hija, Annie Pardee Winchester, el 12 de julio de 1866, quien murió después de un par de semanas, haciendo que Sarah cayese en profunda depresión y por lo cual, el matrimonio, decidió no tener más hijos.

Después de 15 años de la muerte de su hija Annie, Sarah queda viuda, en 1881, heredando alrededor del 50% de las acciones de la empresa Winchester, equivalentes a un ingreso de 1,000 dólares diarios, de esos momentos.

Ante su desdicha, por la pérdida de su hija y quizá, de su viudez, Sarah sentía que la mala suerte en su vida, se debía a la persecución de los espíritus de las personas que habían sido exterminadas por algún rifle yankee de repetición Winchester, cuyo uso se masifico, en la conquista de los nativos, de los actuales territorios de Estados Unidos y Canadá, que hacían que su familia estuviese maldita, por lo que atendió a lo aconsejado por un médium famoso, de partir al oeste en 1884, para construir una mansión para ella y los espíritus, que duraría 38 años.

Quizá, los sentimientos de culpa y el de superstición de Sarah, se acrecentaron con el uso de rifles Winchester, en el genocidio selk’nam o genocidio Ona, en Tierra del Fuego en el Siglo XIX, con la fiebre del oro.

Rifle Winchester

Sarah representa al ser humano, definido como animal simbólico, por el filósofo neokantiano Ernst Cassirer, que piensa y actúa, simbólicamente y construye un universo propio, a base de símbolos, que va más allá del mundo físico captado por nuestros sentidos.

Animal simbólico

El ser humano, posee como uno de sus rasgos, que lo definen y lo diferencian del resto de los animales, la capacidad de simbolización, que empieza con el lenguaje y culmina con la simbolización de la relación de la persona con el mundo y las cosas.

El símbolo no es algo exclusivo de los niños y niñas, de las personas neuróticas, o de los pueblos llamados “primitivos”. Resulta consustancial al ser humano, constituye una parte fundamental de su vida espiritual y es anterior al lenguaje y a la razón discursiva. Ser persona, dirá Vergote resumiendo las aportaciones de las principales antropologías de nuestro siglo, es “simbolizar la existencia” [Juan José Tamayo-Acosta].

Su nueva morada en San José, California, con un estilo victoriano y laberíntico, tendría que estar en construcción las 24 horas de todos los días, para evitar su propia muerte, misma que levantó, en la granja que compró al doctor Robert Caldwell, con ocho habitaciones en construcción.

Casa Estilo Victoriano

Para Juan Eduardo Cirlot, el simbolismo arquitectónico, tiene en la casa un ejemplo particular y general, así como en el significado de cada estructura o elemento. En la casa, por ser vivienda, se produce espontáneamente una fuerte identificación entre casa y cuerpo y pensamientos humanos (o vida humana), como ha sido, empíricamente reconocido, por los psicoanalistas.

Así, vista simbólica y místicamente, la Casa Winchester, podría representar el elemento femenino del universo como arca o muro; también como jardín cerrado; o bien, la sabiduría, es decir, la propia tradición[1]. ¿Quizá, de ahí la relación con el psiquiatra Eric Price, en la película?, quien se burla del miedo pero, ¿tiene miedo?

O Sarah, ¿lo arrastra a sentir, a experimentar su propio sufrimiento, en sí mismo, al asociar la pérdida de su esposa, también agorera, de manera que sumido en la adicción a medicamentos y quizá drogas, deplora, lamenta, se arrepiente, se aflige, entristece, se impresiona, conmueve, se compadece de sí mismo, sufre, padece, hasta que ese diálogo irreal, entre él y su esposa, ya muerta, en la propia casa Winchester, ¿encuentra la verdad de la maldición de la Mansión?, que lo vincula aún más a Sarah, de modo que sólo él ve al vengativo soldado, quién se suicida por la muerte de su familia, precisamente, con rifles Winchester.

El espíritu del soldado, desafía a la viuda Sarah Winchester, quien a pesar de su riqueza y poder de un imperio, como lo fue la Compañía Winchester, sucumbe al dolor y al sufrimiento, por la muerte de su hija y de su esposo, pero sobre todo, desfallece, quizá por el sentimiento de culpa, por aquellos que fueron asesinados por los rifles que produce la compañía, quienes en su imaginación, acuden a su casa, para acongojarla, por lo que cree que debe darles paz, al convidarles una habitación en su casa, para que cada alma, pueda despedirse de este plano, lo cual es logrado por el psiquiatra Eric Price.

Winchester Arms Company

¿Es Eric Price, el símbolo del objeto que se rompe en dos partes iguales, de forma que cada parte por separado, carece de valor y, que sólo al reunirse las partes escindidas, conduce al reconocimiento, a la identificación y al encuentro, recuperando así su valor?

El terror paranormal, de entes y fantasmas furiosos por sus propias pérdidas, acusan a los sobrevivientes de la familia Winchester, como responsables, quienes aun pretendiendo alejarse de la violencia, con que fue utilizado el rifle de repetición Winchester, se esmeran en provocarle el horror psicológico ante lo desconocido, al invadir al personaje inocente, a Henry, de 8 años de edad, con un demonio, que genera terror, porque desea provocar la muerte de la familia, como la que los rifles Winchester, provocaron en la suya.

Es posible que se haya elegido el nombre de Henry, para designar al niño poseído, cuando se rebautizó a la empresa “New Haven Arms”, como “Winchester Repeating Arms Company”, coincidente con la mejora del diseño básico del fusil de Benjamin Tyler Henry, creando el primer fusil Winchester, llamado Modelo 1866.

Henry

Un paro en la obra en 1906, coincidió con el terremoto de San Francisco, el 18 de abril de ese mismo año, dejando a Sarah atrapada en un cuarto, por lo que tuvo que ser rescatada, lo cual intensificó su creencia en la enemistad de los espíritus, contra ella, retomando la construcción a lo largo de su vida.

Terremoto de San Francisco

En la mayor parte de culturas primitivas y astrobiológicas, se atribuye a los terremotos un origen demoniaco teriomórfico, de transformación de un ser humano en un animal, o la representación humana con partes de animal, o cualquier figura de animal con anatomía parcialmente humana. En Japón, un inmenso pez sostiene la tierra; en la literatura sánscrita, una tortuga; en América del Norte, una serpiente. El terremoto advierte lo que toda catástrofe, la mutación brusca en un proceso, que puede ser dañina o bienhechora. En ocasiones se considera al terremoto creador de fertilidad. Es en el fondo una aplicación del simbolismo universal del sacrificio y la inversión cósmica.[2]

Es altamente probable, que a la Sarah, real y ficticia, le haya causado un sentimiento de culpa el pasado histórico del uso de los rifles Winchester, en la que no participó, pero que experimentó como propia, ¿deformando su identidad?, como ocurre con algunas generaciones jóvenes de alemanes, ¿que desean liberarse de la culpa y vergüenza colectivas?

Sentimiento de culpa

La exposición a diversas situaciones tan traumáticas, dejó para siempre, profundas huellas,… en Sarah, siendo incapaz de superarlo, adecuadamente… abandonándose a la superstición…

A la muerte de Sarah, el 5 de septiembre de 1922, a la edad de 83 años, fue enterrada cerca de su marido e hija en el Cementerio Evergreen en New Haven, Connecticut, dejando un testamento dividido en 13 partes y firmado trece veces, propio de la superstición de la Viuda Winchester, que se manifestaba en la repetición reiterada del número 13 en la Mansión, en las escaleras de 13 peldaños, 13 perchas dentro del armario de Sarah, 13 baños, candelabros para 13 velas, etc.

Si en Sarah, prevalecía un constructo simbolista, la expresión de los números, no eran sólo expresiones cuantitativas, sino ideas-fuerza, entonces el número trece, representando a la muerte y al nacimiento, cambio y reanudación tras el final[3], por ello estigmatizado, como un valor adverso, cuyo origen etimológico de la palabra trece, se encuentra en el latín, en el término tredĕcim.

Número 13

Para los mayas, este valor, era una cifra sagrada, porque representaba las trece fases lunares. En el judaísmo, este número es considerado de mal augurio, pues trece eran los espíritus relacionados con el mal. En una creencia nórdica, el número 13, identifica a una deidad maligna llamada Loki que fue la que propició la muerte del dios favorito Balder, por sus dones físicos, por ser el más sabio y elocuente de los dioses, que habitaba en la morada celeste llamada Breidablik, en un lugar donde nada maligno o sucio podía entrar.

En muchos países occidentales, se considera que el trece atrae a las malas energías. Incluso, existe un trastorno que se caracteriza por experimentar un temor desconsiderado hacia este número. Se dice que la superstición surge del hecho de que, durante la Última Cena, se sentaron a la mesa trece individuos y uno de ellos falleció.

Por ejemplo, en la Fórmula 1 no se utiliza el trece (al igual que en los aviones). Lo mismo ocurre con algunos equipos de fútbol. También hay calles que omiten el portal 13 y hoteles que evitan usar el piso 13 para no perturbar a sus huéspedes. En Madrid, no existe la línea de autobús número 13.

En América Latina y en España, el martes 13 es considerado de mal agüero, lo mismo que ocurre en las naciones anglosajonas con los viernes 13. En el tarot, el número 13 se interpreta como muerte y en su sentido oculto, representa al cambio (la muerte de algo y el nacimiento de otra cosa).

No obstante, el número 13 no siempre es visto con negatividad, al estar vinculado a Freya, una diosa germana que se identifica con el amor.

¿Entonces que buscaba Sarah, la buena o… la mala suerte?

Buena suerte y mala suerte

Sólo con la muerte de Sarah se detuvo la construcción, que contaba a esa fecha con 40 habitaciones, 7 pisos, 476 puertas, 6 cocinas, 52 tragaluces, 2 salones de baile (uno de ellos sin acabar); 47 hogueras, 17 chimeneas (y restos de otras 2), porque para Sarah, los fantasmas llegan y se van a través de las chimeneas, más de 10,000 ventanas de cristal en forma de telaraña, 2 sótanos, 3 ascensores, lámparas de gas que se encendían con un botón.

Contaba con sólo una bañera y dos espejos en toda la casa, pues Sarah pensaba que los fantasmas le temen a su propio reflejo. Había 13 baños, algunos falsos, puertas que se abrían en las paredes, escaleras que no llevaban a ninguna parte y multitud de pasillos que devolvían al mismo lugar, ¡cosas inconclusas y sin sentido!, siendo desde 1970, un museo.

Ania Teillard explica cómo, en los sueños, la imagen de la casa representa los estratos de la psique. La fachada significa el lado manifiesto del hombre, la personalidad, la máscara. Los distintos pisos simbolizan la verticalidad del espacio. El techo y el piso superior son análogos a la cabeza y al pensamiento, así como a las funciones conscientes y directivas. Por el contrario, el sótano corresponde al inconsciente y los instintos (como en la ciudad, las alcantarillas). La cocina, al lugar donde se transforman los alimentos, pudiendo ser el lugar o el momento de una transformación psíquica,… La escalera es el medio de unión de los diversos planos psíquicos. Su significado fundamental depende de que se vea en sentido ascendente o descendente. Por otro lado, también hay una correspondencia de la casa con el cuerpo humano, especialmente en lo que incumbe a las aberturas.[4]

SUEÑOSQuizá por ello, Sarah ordenaba la construcción de escaleras que no llevaban a ninguna parte, para no unir los diferentes planos psíquicos de los vivos y de los muertos, ultimados violentamente.

Así que, puede suponerse que en Sarah, las imágenes del trauma, la llevaban a experimentar, una y otra vez, de modo intrusivo, en contra de su propia voluntad y del paso del tiempo, pensamientos pertenecientes a acontecimientos traumáticos, que daban rienda suelta a ideas que le generaban más ansiedad, inseguridad y,… terror constante.

Trauma

Es altamente probable, que en Sarah, los eventos traumáticos vividos, la hizo presa de dimensiones fatales, rebasando su capacidad de respuesta, de manera extrema y persistente, en el gran juego de su vida psíquica.

¡Sólo una mente supersticiosa, sin fundamento racional, acostumbrado a atribuirle un carácter mágico o sobrenatural, a los hechos de la vida, que dictan la buena o mala suerte, como constructo subjetivo de su mente, pudo haber gastado en la construcción de la mansión Winchester, más de 5 millones y medio de dólares, de aquellos principios del Siglo XX!

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Referencias

casasincreíbles.com. La mujer del inventor de los rifles Winchester enloqueció y construyó una casa para fantasmas. 17/03/2018, de casasincreíbles.com Sitio web: https://goo.gl/M8P11n

Dr. Luis M. Labath. (22 de Noviembre de 2016). El cerebro y las situaciones de terror. 17/03/2018, de Asociación Educar para el Desarrollo Humano Sitio web: https://goo.gl/z8EaDk

Clemencia Correa González. La Violación Sexual en la represión política. 17/03/2018, de Colectivo Huaxyacac. Información Alternativa de Oaxaca Sitio web: https://goo.gl/PHNEvJ

Empresas. æscaron;ltima. (25 ENE 2006). La fábrica de los míticos rifles Winchester echa el cierre. 17/038/2018, de Empresas. æscaron;ltima Sitio web: https://goo.gl/R29V96

El Baúl de Josete. (17 de julio de 2008). La mansión de la señora Winchester. 17/03/2017, de El Baúl de Josete Sitio web: https://goo.gl/eavNrf

Juan-Eduardo Cirlot. (1992). Diccionario DE Símbolos. P.p. 120, 328-333, 435. Barcelona. España: Editorial Labor, S.A.

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Notas

[1] Bayley, Harold: The Lost Language o f Symbolism. Londres, 1952, en Juan Eduardo Cirlot. (1992). Diccionario de Símbolos. España: Editorial Labor, S.A.

[2] Lehner, Ernst: Symbols, Signs and Signets. Cleveland, 1950, en Juan Eduardo Cirlot. (1992). Diccionario de Símbolos. España: Editorial Labor, S.A.

[3] Lévi, Eliphas: Les Mystères de la Kabbale. París, 1920, en Juan Eduardo Cirlot. (1992). Diccionario de Símbolos. España: Editorial Labor, S.A.

[4] Teillard, Ania: II simbolismo dei sogni. Milán, 1950, en Juan Eduardo Cirlot. (1992). Diccionario de Símbolos. España: Editorial Labor, S.A..

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